El maridaje depende de nosotros.

De lo que digan los conocidos.

Significa que tus amigos te van a guiar. Eres desconfiado, pues sientes que no sabes suficiente para arriesgarte y dejas que te digan por donde ir.

De lo que nos gusta.

No sabes en qué momento decidiste que esa copa de tinto fuera con calmares fritos o ese queso con ese vino, pero asi te gusta y eres feliz. No te limitas a experimentar, pero por si acaso, vas a lo seguro.

De los aromas.

Si huele a fresas, con fresas; si huele a moca, con chocolate, si huele a tabaco, fumas; que tiene pimienta, carne condimentada. No te complicas y tampoco creas más allá.

De cómo va un vino.

Si alguien te dijo que el vino tinto va con carnes rojas, siempre lo llevas así. El blanco con blancas y haces caso. Eres muy ortodoxo en ese sentido.

De lo que dice la etiqueta.

La etiqueta dice que va con cordero en salsa de bechamel y espárragos a la plancha y preparar cordero en salsa de bechamel y espárragos a la plancha, aunque no sepas qué es bechamel, pero lo vas a hacer.

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