Impulsan campos experimentales para viñedos en Nuevo León.

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En un espacio de tres hectáreas en el municipio de Linares, a unos 140 kilómetros al sur de esta ciudad capital, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) lleva a cabo desde el 2012 un programa experimental de producción de uva en la región.

En toda la entidad sólo existen dos viñedos de particulares formalmente establecidos, uno en el municipio de García y otros más en Linares, muy cerca del Centro de Investigación de Producción Agropecuaria de la UANL, donde se llevan a cabo los “experimentos” para impulsar a Nuevo León como una región vinícola.

En entrevista con Notimex, el encargado de Proyectos de Agricultura de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de la UANL, Jaime29 Cavazos Galindo, manifestó que la intención de este proyecto es dar a los productores de Nuevo León el conocimiento adquirido en el proceso de la uva. “Prácticamente, como su nombre lo dice, es experimental.

La intención de esto es poder transferir a los productores de la región el conocimiento que estamos adquiriendo desde el 2012 a la fecha en estas variedades en cuestión de producción de problemática, de riego, de fertilización, todo el manejo que conlleva desde su plantación hasta su cosecha o vendimia”, detalló. Indicó que actualmente la UANL produce cuatro variedades de vino Alere, que son Cabernet sauvignon, Merlot, Malbec, Shiraz y aparte dos blancas que son Chenin Blanc y Cabernet, en un espacio de tres hectáreas.

Apuntó que las cosechas son enviadas a bodegas en Saltillo, Coahuila, en donde se encargan en la elaboración de las diferentes variedades de vino. Destacó que este año ya se tiene el primer vino rosado producto de la cosecha del último año. Cavazos Galindo comentó que en Nuevo León la vinicultura se encuentra en crecimiento como cultivo alternativo, pues ya hay muchos agricultores de la entidad que mostrado su interés por iniciar la producción de la vid.

“Nosotros lo estamos fomentando como un cultivo alternativo. Sabemos que tenemos nuestra zona citrícola, que es muy respetable y que se trabaja con muy buena calidad, pero ahorita se está buscando un cultivo alternativo aparte de los que ya se tienen”, dijo. Yo veo, agregó, “que la uva se está estableciendo en ciertas variedades mejor que otras regiones, que ese es plan de nosotros que el día de mañana se pueda trabajar con esas variedades”.

Las expectativas son que en los próximos 5 a 10 años crezca la avicultura en Nuevo León.

En México ya hay grandes viñedos como en Baja California en Zacatecas, Querétaro, Guanajuato, Coahuila, Chihuahua y en Nuevo León “vamos creciendo poco a poco”. “Estás botellas es el ejemplo de que sí se puede dar uva en Nuevo León y establecer todo lo que esto conlleva, como es el eno-ecoturismo, que es otra parte muy interesante que puede tener los vinos, las bodegas y todo ello”, subrayó. Por otra parte, el Viñedo “Las Maravillas”, ubicado a unos 10 kilómetros de la capital, en una región con una tierra semiárida en el municipio de García, se alza en esta entidad como la única vinícola que produce sus propias marcas de vino desde el 2006.

Actualmente, este viñedo familiar cuenta con cinco etiquetas de cosechas tardías, Don Ramiro, Rojo, Fraile, Aguijón y Elixir de la Vida y se espera que próximamente presente una botella más que llevará el nombre de Espíritu tinto.

Rosapola Valdez García, administradora del Viñedo destacó que a la fecha ya se tiene una producción anual de cinco mil botellas producto de las 10 toneladas de uva que se cosecha anualmente en tres hectáreas y cuentan con presencia nacional en los festivales importantes de vino en el país.

Indicó que en países como Francia o Italia, la vid requiere de una piedra caliza para servir como reflejante y obtener así más horas sol en la uva y lograr sembrar más, situación que no es requerida en esta región, en donde el desierto sirve como un reflejante natural del astro rey.

La integrante de la familia Valdez García destacó que el precursor del Viñedo “Las Maravillas” fue su padre, quien conoció el proceso de la uva en Israel y posteriormente, apoyado por sus hijos, lograron producir sus primeras cosechas en una tierra semiárida al poniente del área metropolitana de Monterrey.

Bía Notimex.