Los errores de novato.

Nadie nace sabiendo, y menos quienes se jactan de ello: sea por escuela, vida o padres, la realidad es que no conocemos todo lo que quisiéramos y con el vino pasa algo sí.

Por eso es normal pasar por “errores de novato”, que aquí les diremos, para evitar entrar en ellos.

Tomar la copa del cáliz.

Realmente esto es por protocolo; sí, se calienta el vino (pero no tanto) y más importante: bebiendo mucho, podríamos no medir la fuerza y terminar rompiendo la copa. Es por eso que lo preferible es tomarla de la parte de abajo.

Tomar de la botella.

Sobre todo si no sabes que el vino espumoso tiende a subir y la situación puede ser peligrosa.

Pero en general, no vas a apreciar bien el vino, realmente los aromas no los encontrarás y el sabor te será pobre. Es mejor siempre servir el vino en copa.

No pensar en el maridaje.

Tomar por tomar no es opción; lo mejor es beber bien y con comida que acompañe bien lo que estás consumiendo.
En caso de que no sepas como hacerlo, pide ayuda para lograr un buen equilibrio.

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