En Bélgica, es posible que tu cerveza llegue hasta el grifo: en lugar de financiar camiones que pasaran por la Ciudad de Brujas, decidieron construir una tubería que pudiera exportar la cerveza hasta los hogares.
La tubería recorrerá unos 4,000 litros de cerveza por hora, que recorrerán desde la fábrica de cerveza hasta la planta de embotellado.
Esta es una manera en la cual no se daña la ciudad, que se encuentra protegida por la UNECO, así como no dañar el medio ambiente.
Brugse Zot es una cerveza artesanal y su nombre significa “Locos de brujas”.
Cuando hablamos de vinos dulces.
La idea de un vino dulce suena lejana si nos damos cuenta de que son secos: la gran mayoría de los vinos no tienen gran cantidad de dulce.
¿Por qué el vino no es dulce?
Porque el azúcar se convierte en alcohol por efecto de las levaduras. Este cambio químico hace que el vino sea, realmente seco. Son pocos los vinos con un grado de dulzor mayor, como los siguientes:
- Tardos.
Son vinos de cosecha tardía, tienen un mayor nivel de dulce de manera natural. La fruta se deja sobre madurar en comparación a otros vinos y la uva guarda más azúcar; al momento de hacer el vino será de un mayor nivel de dulce y en algunos casos, de alcohol.
- De Hielo.
Vinos extremadamente dulces y sólo se hacen en algunas partes del mundo: Canadá y Alemania. Dejan las uvas durante el invierno, y cosechan en bajas temperaturas durante la madrugada. Son pocos los vinos que se encuentran así y deben decir que son así; en Canadá en Ice Wine y en Alemania es Eiswein.
- Generosos
Los vinos generosos son de un grado alcohólico alto o hechos con uvas pasificadas, como el Pedro Ximenez: En esta clasificación entras los de Jerez (Sherry) y Oportos, son vinos de un alto grado alcohólico y en su gran mayoría, dulzor marcado. Es bueno probarlos y sirven bien para acompañar postres o incluso, ser el postre.
-Toda esta información debe venir en la etiqueta y estar marcado como tal: Jerez, Oporto (son Denominaciones de Origen); en algunos casos viene incluso su estilo (Palo cortado, oloroso, amotillado, fino, entre otros).
Leer una etiqueta de vino.
Aunque va variando de acuerdo a cada país, esta es la información que en la mayoría de los casos va a tener toda etiqueta de vino.
Todo es subjetivo en el vino.
La mayoría de la cata de vino se trata de gusto; no es buscar la aprobación en su consumo.
La desgracia del vino cae en su snobismo: pensamos que el vino debe ser de una u otra manera.
Bien me decía un amigo que en lugar de catas y fichas técnicas deberíamos decir “y sabe rico” antes del inminente anuncio de las cualidades organolépticas que tiene.
En la copa, los colores no los percibimos iguales: para algunos puede ser más rojo, más cereza, más claro, más obscuro.
En cambio para cuando tomamos una cerveza… ¿cuántos conocen que revisen la corona, el color de la cerveza, los aromas qué en ella encontramos? ¡Nadie! Van, la disfruta y siguen su vida: lo mismo podemos aplicar con un vino.
Los aromas tienen una referencia única de acuerdo a las vivencias que poco a poco se van llenando en nuestro entorno: hablar de chiles secos no es lo mismo en México que Argentina o en España.
El afamado regaliz: ¿lo conocen? ¿Saben cuál es? ¿Dónde se compra, a qué sabe, sus aromas?
¿Sotobosque? ¿De qué parte del mundo? ¿En la mañana, después de la lluvia, con rocío?
Todo vino que tomamos es una pieza de arte que va adornando el interior de nuestra vida como una forma complementaria de las experiencias que durante la existencia vamos llenando.
Un divertido ejemplo de ello fue en una clase: el vino tenía aromas a pan tostado, compotas de frutos rojos y a café; el desayuno perfecto.
Clericot blanco.
Para refrescar las tardes o completar una comida, este twist de clericot.
Ingredientes:
1 botella de vino blanco
1 taza de jugo de naranja
1/2 taza de jarabe natural
2 manzanas verdes, picadas
2 naranjas rebanadas finamente
Fresas cortadas a la mitad (al gusto).
4 mitades de duraznos en almíbar, en cubos chicos
2 tazas de hielo
Preparación:
Sirve todos los ingredientes, menos el hielo y el vino blanco en una jarra.
Revuelve bien, agrega el vino blanco y refrigera al menos 5 minutos, no más de 10.
Sirve con hielo.
*Puedes adornar con menta.
El mito del costo.
Extranjeros o nacionales, los vinos tienen impuestos que deben cubrir: IVA (Impuesto al Valor Agregado) y IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) –dependiendo el grado alcohólico que el vino tenga.
Si ambos tienen ese subidón de costo –casi el 40% del valor-, ¿qué hace al vino mexicano tan caro?
Realmente es la ilusión de que el vino mexicano es caro.
¿Sabían qué hay vino de 40 o 50 pesos? ¿Qué tenemos vino en garrada que cuesta 80 pesos y son casi 4 litros? ¿Qué una caja de vino tinto o blanco está en 50 pesos y es mexicano?
Pero entonces vemos vinos como Emevé, Casa de Piedra, Adobe Guadalupe, entre otros y no entendemos qué pasa.
Vamos a hacer dos recuentos: Tras la ordenanza de cientos de años de no plantar vides para vino, se evitó su producción y consumo –al contrario de otros países que se encontraban bajo el mandato de España como Chile y Argentina que decidieron pagar multas y seguir sus producciones-, por lo cual, pudieron tener 300 años de cuidado de tierras, producción, inversión y consumo de vino: México no tiene la cultura de tomar vino.
Nos atrasamos en producción vinícola. No hay otra cosa. No podemos culpar la cultura actual de ello…pero si tenemos nosotros la responsabilidad –si queremos asumirla- de mejorar, consumir e incitar más el consumo de vino mexicano o en México.
¿Qué pasa con el costo?
Uno: Los vinos de otros países pueden ser de bajo monto por la simple razón que llevan miles de años produciendo vinos; tanto o suficiente para hacer lo que quieran, cuando quieran y como quieran; cantidades de vino enormes que pueden satisfacer una gran demanda y así bajar precios.
Dos: Creemos que el vino mexicanos es caro. No es cierto.
Es verdad que hay vino mexicano muy caro; pero si hacemos el recuento y comparamos por precios: muchos vinos muy baratos de España, Portugal o Argentina serán igual que un vino barato mexicano: sus cualidades al catarlo no estarán tan lejos de lo esperado.
En cambio un vino de mayor costo lo podremos hacer similar a un vino que sea más caro de otro país productor.
Ojo: no decimos que si no es caro, es malo; decimos que hay vinos mexicanos y extranjeros muy caros y buenos y muy baratos que también lo son.
También depende de gustos. Las quejas del vino mexicano en especial del de Querétaro, nunca faltan.
Y ellos lo saben: Las tierras de Querétaro son buenas para vinos blancos de gran acidez. Espumantes también; intenten probar esos vinos y verán la gran idea que eso puede ser.
¿Qué hacen vinos sencillos, sin gracia y muy dulces?
Sí, puede ser: pero va de acuerdo al groso mexicano que consume dulce o picante; va con nuestra gastronomía.
Dejar el snobismo.
Ser el snob del vino, de tomar en cuenta que no todos deben gustar lo mismo que nosotros y que el precio no es lo realmente importante en el vino: hay algunos, como Casa Madero o L.A. Cetto que por menos de $200.00 tenemos buenos vinos de gran calidad. Dejemos de jugar a saber todo del vino si no estamos dispuestos a arriesgarnos a cada uno de ellos.
¿Qué podemos hacer?
Aumentar de manera moderada el consumo del vino.
-Aquí les damos unos tips-.
Por gracia y desgracia, el consumo de vino en México no tiene que ver con la recaudación de Hacienda, sino con la educación. Es verdad, deberían pasar dos cosas con los impuestos al vino: o ser usado en el campo mexicano para tener una mayor producción y bajar el costo por botella a consumidor final o como dice mi madre: Si no ayuda, no estorbe; Hacienda, si no vas a usar el dinero cobrado para mejorar, restaurar y cuidar para una mayor producción de vino mexicano, no lo cobres, permite bajar el precio, que se venda más vino mexicano y se pueda extender el horizonte del mundo vitivinícola mexicano.
Existen leyes para consumidores.
En México tenemos dos leyes especiales que permiten a los consumidores tener el cuidado de tus salidas. Haremos un repaso rápido a ellas.
La Ley de protección al consumidor tiene una de las más importantes: no a la discriminación. No pueden detener el acceso a un recito por razones de género, nacionalidad, étnicas, preferencia sexual, religiosas o cualquiera otra particularidad.
Ojo: pueden tener normas de ética o vestimenta, por lo cual solicitarte, las cumplas, más no por ello negarte un servicio. Es más, el lugar debe tener todo dar las facilidades o contar con los dispositivos indispensables para que las personas con discapacidad puedan utilizar los bienes o servicios que ofrecen.
Y no, no deben cobrar por ello.
Ley de Establecimientos mercantiles del DF.
Aunque ya no es el Distrito Federal, pero sí la Ciudad de México, esta ley sigue en rigor. Por desgracia, no aplica a toda la República, pero al menos aquí podemos exigir lo siguiente.
En serio, nadie les puede exigir el mínimo del 10%; es más si no quieren dejar propina, no lo hagan (ya hemos hablado de ello, por justo o injusto que pueda ser, no se las pueden cobrar).
El artículo 11 (entre varias cosas, como prohibir la venta de alcohol y cigarros a menores de edad), establece Exigir pagos por concepto de propina, gratificación, cubierto o conceptos semejantes, así como condicionar la prestación del servicio a una determinada cantidad de dinero en el consumo. En caso de existir otro concepto distinto al consumo, se hará del conocimiento del usuario y se solicitará su aceptación.
También queda prohibida la celebración de relaciones sexuales que se presenten como espectáculo en el interior de los establecimientos mercantiles (en el mismo artículo lo solicita).
En el artículo 28 aclara que deben venir los precios en el menú: visibles para los usuarios (no deben estar preguntando el costo, pues este no debe variar entre los comensales).
Otra más, muy importante: se deberá proporcionar de manera obligatoria y gratuita, agua potable a los clientes que así lo soliciten.
De igual jerarquía, no te pueden hablar de un consumo mínimo ni de uno constante de alimentos o bebidas: No te deben llevar la cuenta sin pedirla.
Investigadores de universidad de NL buscan producir vino experimental
El Centro de Investigación en Producción Agropecuaria de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) continúa realizando estudios sobre el cultivo de la vid en la zona citrícola al sur del estado para producir vino experimental.
El rector de la institución educativa, Rogelio Garza Rivera, recorrió el Campus Linares para observar los viñedos de esa casa de estudios y presidir la vendimia 2016, junto con varios funcionarios federales y estatales de sector agropecuario.
Mencionó que durante una reunión con especialistas en la materia se presentaron los avances de investigación sobre el cultivo de la vid y la producción experimental de vinos de mesa.
“Tenemos muchos planes de crecimiento y sabemos que, por parte de la Universidad, podremos establecer lineamientos para pasar de una universidad grande a una universidad de mayor calidad”, indicó.
Refirió que como parte de los estudios, se analizan las cualidades de la tierra y clima de la región citrícola para determinar si son propios para la producción de la planta, y cuyo fruto tenga las propiedades para la producción de vinos de calidad.
El catador Josué Ramírez Reyna comentó que “a pesar de que son muy jóvenes las plantas y que es un vino experimental, ya tiene buenas características, como buena intensidad, color, ricos aromas y todo eso te lo da un vino que está en su plenitud”.
Refirió que los estados de Aguascalientes, Baja California y Coahuila son los mayores productores de vino en el país y dicha institución educativa se encuentra en investigaciones para saber qué tan fructífero puede resultar un plan de cosecha de vid en Nuevo León.
Ramírez Reyna aseguró que es positivo el resultado de la primera cosecha experimental de esta uva y se espera que en futuros años pueda crecer aún más la calidad del fruto y las cualidades en su fermentación.
La semana pasada, autoridades de esta institución educativa obsequiaron una botella de vino tinto, denominado “Allere”, producido en un viñedo de la UANL en el sur del estado, a funcionarios de la República de Kazajstan que visitaron las instalaciones universitarias.
Notimex.
¿Qué tanto puedes comer tú?
¿Te imaginas comer 150 nuggets? ¿O 2 kilos de fideos? Pues esta vlogger lo hace.
Yuka Kinoshita nos muestra como comer grandes cantidades –y seguir siendo delgada; o al menos así se ve, aunque no nos enseña como lo logra- y no morir en el intento.
Algo al estilo Man VS Food, pero con el gusto de hogar y por el sólo hecho de comer.
Ya habíamos visto experimentos parecidos con nuestros amigos del norte, no sólo Man VS Food; sino con Epic Meal Time.
Y ahora nos llega esta “pequeña” –de talla- chica de Japón a mostrarnos sus retos personales mientras recomienda lo que degusta. ¿Ustedes se atreven?
-Por salud sugerimos que no-
De paso estos videos nos enseñan hasta como comer con palillos las sopas:
Los vinos más caros:
¿Cuáles son las botellas más caras a nivel mundial? Y nos referimos a la producción que aún se hace o añadas que no son tan antiguas: sin ir más lejos que la posibilidad de comprarlas.
Estos son vinos de un precio elevado, que sólo algunos han podido probar y pocos conocer de cerca.
¿Ustedes los han probado?
España: Pingus.
De Ribera del Duero, esta bodega de baja producción y bastante joven en comparación a las siguientes: de 1995. Sus botellas rondan un costo de $2800.00. claro, hay añadas de un costo mayor.
Su enólogo es Peter Sisseck, quien se encuentra detrás de estos vinos.
Francia: Perrier Jouët.
Champagne. Es considerado uno de los mejores a nivel internacional por su gran calidad; con un nombre que cargar, Belle Epoque es un blanc de blancs de la casa que ronda los 400Euros e incluso en algunos lados se encuentra por más de 1,000 euros (cerca de 22,000 pesos mexicanos).
Francia: Château Margaux.
Un Premier Gran Cru que puedes encontrarlo en 15,000 pesos (MX), aunque en bares y restaurantes puede tener un precio de hasta 30,000 pesos, dependiendo de la añada. Por copeo, serían cerca de 60,000 (aunque dudamos alguien lo venda por copa).
Francia: Romanée Conti.
De los más conocidos por su precio, pues pocos son los afortunados que pueden hablar de su contenido. El precio de estos vinos no es menor a 8 mil euros.
Es de Borgoña y uno de los más exclusivos del mundo con una baja producción que muchas veces, viene apartada de antemano.
USA: Screaming Eagle.
De acuerdo con Wine Searcher una botella de estos californianos, sale alrededor de los 30 mil pesos (mexicanos) hasta los 40 mil.
Es un Cabernet Sauvignon del Valle de Napa.
Francia: Pétrus.
Vino de burdeos que es elaborado sólo con merlot. Se cosecha a mano y tiene una producción de 2,500 cajas, aunque a partir del 2003, se ha disminuido esta cifra.
La Fleur Petrus tiene un costo aproximado de 11,000 pesos mexicanos.
Francia: Château Lafite Rothschild
Se ha convertido en un vino de culto, con más de 200 años produciendo estos vinos. El precio en subastas es de hasta 166,000 euros (3,486,000 pesos mexicanos. ); Chateau Petrus cuesta cerca de 74,000 (igual, pesos mexicanos).
Añadas más recientes de este vino de Burdeos (2012) las encontramos en 651,000 euros. ¿Lo intentarían?