¡Raúl Vega nos dejó estos deliciosos maridajes!
Dos de los grandes vinos que podemos conocer de Villa Montefiori.
2016
Mezcla de uvas no especificadas en botella
Buena acidez, frutalidad alta como cereza, algo más y vainilla
La recomendación de maridaje:
Dulce de leche, palanqueta, tlayudas, caldo de res (no picante), quesadillas de queso, champiñón, o un arroz con carne.
En el caso del rosato, es un 2018 con la calidad enorme de Montefiori.
Podemos jugar con los maridajes: dulces mexicanos, carnes suaves, nachos con carne y lo mejor: un ceviche, langostino, coctel de camarón, o simplemente como aperitivo.
Para los amantes del vino, esta es una gran opción: sea que lo compartan con conocedores o iniciadores en el vino, esta opción es única y deliciosa.
Clasificar el vino es una de las costumbres que todos los amantes del vino tenemos. Muchas veces pensamos que algunos son malos y los comparamos con lo que pensamos, es una mejor opción.
Dentro de esa comparación, se encuentra el Lambrusco, que muchas veces se piensa como un vino “sencillo” o “porque no sé tomar vino”, cuando realmente cuenta con una gran historia.
De los vinos de más expectativas y más división en opinión pública ha creado es Mariatinto.
¡Vamos a hablar un poquito porque es bueno probarlo una y otra vez este vinazo!
De Ensamble tenemos este vino delicioso; debemos admitir que con esta reseña no habrá objetividad. Es uno de los vinos favoritos de quien escribe.
Del Valle de Guadalupe, tenemos este Syrah del 2016. Y vienen los maridajes de gastronomía mexicana.
El punto de quedar bien: Un vino mexicano que se nos viene a la mente para los amantes de la Baja es Norte 32. La historia del Capitán es hasta romántica: enamorarte de una coordenada y ahí hacer algo. Así nació Norte 32.
Si lo pensamos bien, una hamburguesa es carne, pan y algunos condimentos. ¿No es lo mismo con lo qué solemos acompañar un buen vino?