Vamos a empezar libres.

Iniciando un vino.

La recomendación de tomar un buen vino es quitarnos las ataduras o los estigmas que hay en él. Por ello les decimos: inicien libres.

Al tomar un vino no se preocupen por la copa (aunque tampoco es recomendable tomar un vino tinto en una copa de tulipán, por ejemplo o un espumoso es vaso).

Disfruten lo que hay: el ambiente, el día, si hay sol o si prefieren la lluvia.

La libertad de tomar vino radica en poder elegir de las miles de etiquetas que hay y poder gozar un momento. Con uno al día vamos a ser personas más sanas.

Sí, el vino ayuda al corazón. Tal vez por eso sentimos como nos relajamos desde la primer copa hasta el ultimo sorbo.

Libres de los prejuicios de un vino: si es bueno o no, sólo importa que nos guste.

En este caso sólo vamos a depender de nosotros: que pidamos un vino que nos guste, incluso si el maridaje no es lo que esperábamos, goza cada trago, cada bocado.

Sobre todo si inicias en el mundo del vino, inicia libre. Un buen vino muchas veces nos lo da el momento.

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