¿Es mejor el vino sobre la cerveza?

En la competencia de la vida siempre tratamos de ver que es mejor: si una situación u otra son mejores: esto lo basamos en gustos personales y dentro de esa contienda no estamos consientes en la batalla del vino y la cerveza. Aquí haremos un recuento de las grandes diferencias.

Precio.
Sí, el vino suele ser de un precio mayor. Pero hay para todos los gustos; algunos vinos de España, Argentina o Chile llegan a México con un precio muy accesible y sin problemas. Aún así, la cerveza suele ser más barata.

Contenedores.
Punto para la cerveza: la encuentras en casi cualquier presentación: lata, botella, con corcho, sin corcho. En el vino se siguen peleando si el corcho es mejor que la tapa rosca aunque ya se ha demostrado que puede ser incluso mejor (pero como no suena a “pop”, no lo quieren).

Calorías.
¿En serio se van a decidir por el vino o la cerveza por la cantidad de calorías?

La compra.
Dependiendo del vino y la cerveza: Si te vas a algo especializado, será más complicado; los compradores de cerveza artesanal te hablarán de cada estilo mientras piensas que sólo quieres beber tu birra; los encargados del vino harán lo mismo en su rama. Si ya sabes que quieres y no tienes complicaciones, en cualquier tienda puedes encontrar cualquier opción.

Como tomarlo.
La cerveza sigue siendo líder en ser tomado como sea, cuando sea y como sea. En la red abundan fotos burlando de usar la cerveza como un producto para un brindis formal; claro que hay de cervezas a cervezas.
Pero volvemos al elitismo que existe en el vino: que si no es en un tipo de copa, no es un tipo de vino, si lo enfriamos dos grados más o hay que airear el tanins, está mal.

Hay que evitarlo.

¿Quién gana la pelea?
Ninguno de los dos: podemos disfrutar el vino y la cerveza cuando y como se nos antoje: todo lo anterior son tabúes que nosotros hemos ido adoptando independientemente de las bebidas; la cuestión está de tomar con medida y nos agrade lo que estamos consumiendo.

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