Es un movimiento que nació en Italia: es la muestra del gusto por la gastronomía, la difusión del placer alimenticio: comer despacio, respetar las tradiciones de la gastronomía.
Su símbolo es el caracol; que representa la lentitud que en este caso, es para darnos el tiempo de preparar, comer y disfrutar.
De este movimiento surgió el proyecto “Arca del gusto”: un censo de los productos alimenticios locales que están amenazados de extinción.
El Arca los registra en diferentes categorías –razas, animales, fruta, verdura, conservas, quesos, etc.- y representa un recurso único para quien esté interesado en descubrir y promover alimentos de calidad.
El Arca cuenta en la actualidad con 1,340 productos provenientes de 83 países, pero los números de productos y de países crecen incesantemente.
¿Qué incluye la lista?
Insectos, legumbres, hortalizas, frutas, especias, dulces, destilados, café, cereales, aceites, vegetales, sal, razas y animales, quesos, pan, miel y más.
De acuerdo con la asociación, Slow Food busca que las personas puedan acceder y disfrutar de la comida que es buena para ellos y el planeta. Su enfoque se basa en un concepto de comida en tres principios:
BUENO: calidad, sabrosa y sano.
LIMPIEZA: la producción que no daña el medio ambiente.
JUSTO: precios accesibles para los consumidores y las condiciones justas y pagar a los productores.