Más Riojano que un Rioja.

La mayoría de los vinos actualmente se dividen en “modernos” o “clásicos”; esta división se basa en las características de siempre (clásicos) o romper esquemas en el vino (modernos). Todo esto es independiente de la calidad con la cual se realizan los caldos.
Dentro de los vinos más vendidos o consumidos en el país, se encuentran los de España, ya sea Ribera del Duero, Rias Baixas, Rioja o incluso Toro que tienen ese toque clásico.


Padres, abuelos, tíos crecieron conociendo estos vinos, aunque las nuevas generaciones que regresan al vino no son tan conocidos o tan experimentados, sobre todo los tempranillo, que son vinos de gran potencia y puede ser un vino difícil para iniciar; y sin embargo, de vez en cuando llega a tu mano un vino que cumple todo lo que el libro dice.
Revisas las características de un vino Riojano y a la fecha, pocos cumplen esos aromas a cuero, tabaco, frutos rojos y compotados, porque buscan incursionar con el público joven con vinos modernos. Pero algo que nos quedó claro es que “ser clásico no es pecado”.
Y Campillo es la muestra de un buen vino Riojano, clásico, y para todos los katamaniacosvinocampillogustos. Todos estos vinos incluyen un hermoso color en cada una de sus versiones: desde un ribete violeta hasta la evolución de la barrica que podemos ver en la copa; las cerezas inician su presencia aquí hasta llegar a una ciruela oscura: así de intensos son los colores.

Se llama Campillo porque en un principio era eso: un campo chiquito.

 
El Niño.
Evoluciona más rápido al servir en la copa; te sirve para comer, te sirve para platicar.
De aromas frutales, florales, con tabaco, un toque de cuero ligero. Gran, gran acidez que se completa con un toque amargo al final que no molesta y permite más maridajes. Quesos, pláticas, algún postre incluso son opcionales en este vino.
 
Reserva 2008.
Balsámicos, frutas tradicionales de vinos riojanos: fresas, zarzamoras, frambuesas incluso; ciruelas, mermeladas, cuero, tabaco, paja, tierra húmeda –como si el terroir se expresara por ese medio-; es un vino cordial, mantiene el proceso de la barrica que se lleva en copa.
 
Reserva selecta 2007.
Cuero, regaliz, dulcería, frutas rojas, algunas frescas y otras más compotadas. Es una expresión aromática completa que va evolucionando mientras más se mueve la copa y más pasa el tiempo. La acidez es un buen complemento al momento de comer: sopas, carnes, guisos que no se opacan ante este vino.
 
Reserva sin problema puedes guardarlo en tu cava unos 5 años y encontrar una buena evolución; para reserva selecta puedes probar hasta 10 años; incluso algunos más a reservas del cuidado.


Los platillos y la cata presentada fueron en Padella.
 
 
 
 
Nota: estos vinos son para todos, pero si aún no estás acostumbrado al vino, es mejor guardarlos más tiempo hasta que tu paladar tenga más entrenamiento.

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